El Sexo gay, es vital en nuestro entorno, es por eso que www.elaramriogay.net, pretende satisfacer visualmente tus sentidos gay.
Disfruta las delicias del placer.
Si lo desean pueden enviar sugerencias a elarmariogay@gmail.com
BLOG PARA COMPARTIR MATERIAL PARA ADULTOS MAYORES DE 18 AÑOS. LAS IMÁGENES SON BAJADAS DE INTERNET O COMPARTIDAS DIRECTAMENTE POR LOS LECTORES DEL BLOG. SI ALGUNA DE LAS IMÁGENES TIENE “COPYRIGHT ©” O ES DE TU PROPIEDAD Y QUIERES QUE LA OMITA, SOLAMENTE TIENES QUE ENVIAR UN MENSAJE AL CORREO QUE APARECE EN LA PORTADA, O DEJAR UN COMENTARIO DIRECTO EN LA ENTRADA DONDE APARECE LA IMAGEN. GRACIAS.
Las leyes de algunos países obligan a que te indique que este blog usa cookies para su funcionamiento, por lo que si no deseas que se usen tus datos, no sigas y abandona esta web. Gracias por tu comprensión.

adds

Buscar este blog

sábado, 23 de enero de 2016

LA MASTURBACIÓN.

La masturbación





La masturbación, masculina, es la estimulación de los órganos genitales con el objeto de obtener placer sexual, pudiendo llegar o no al orgasmo. El verbo «masturbar» hace referencia a la práctica de la masturbación. La masturbación puede realizarse por uno mismo en solitario o como estimulación realizada sobre los genitales de otra persona con los mismos fines placenteros, como ocurre en la masturbación mutua.



La masturbación suele efectuarse con las manos o mediante el frotamiento de los genitales contra algún objeto adecuado, como los llamados «juguetes sexuales», para obtener este tipo de excitación.
Se atribuye a Sigmund Freud el descubrimiento de que la masturbación es algo común en la infancia. Curiosamente, el padre del psicoanálisis sostuvo hasta una edad avanzada que la masturbación adulta era la causa de una de las formas de neurosis conocidas por aquel entonces bajo el nombre deneurastenia, equivalente en la actualidad a la llamada fibromialgia o fatiga crónica.
Sin embargo, debemos más el conocimiento de la sexualidad humana en la actualidad a un coetáneo suyo: Havelock Ellis. Este autor no sólo señaló que la masturbación era común en los hombres, sino que también se trataba de una práctica habitual en las mujeres de todas las edades.


Origen del término:

Se han empleado diferentes términos a la hora de denominar a esta actividad sexual: autoerotismo, ipsación, masturbación, onanismo, entre otros. En todo caso, el origen del vocablo masturbación es incierto. La primera referencia conocida viene de Marcial, un poeta satírico hispanoromano del siglo Ide la era cristiana. La voz podría derivar de una palabra compuesta por raíces latinas: manus, “mano” y turba, “alteración”, “perturbación”, “excitación”. Con lo que masturbación significaría “excitar el pene”. También podría proceder exclusivamente del latín: manus stuprare, “violar con la mano”, omanus turbare, “excitar con la mano”.
En todo caso, suele preferirse manus stuprare, porque históricamente se ha considerado “sucio” masturbarse. Aunque manus turbare resulta más ecléctico e indica en qué consiste el acto y no prejuzga ni el sexo de quien lo practica, ni si la actividad a la que se refiere es buena o mala.

Onanismo:


A pesar de utilizarse como sinónimos, el término “onanismo” no significaba en su origen lo mismo que masturbación. La palabra hacía alusión al coito interrumpido, actividad sexual que habría practicado el personaje bíblico Onán con la viuda de su hermano.
El patriarca Judá tuvo tres hijos: Er, Onán y Selá. A su debido tiempo, casó al malvado Er con una cananea llamada Tamar, pero el Dios Yahveh, avisado de la maldad de Er, lo hizo morir. Entonces Judá le pidió a Onán que se casara con su cuñada y procurara descendencia a su hermano muerto —un favor que después Moisés haría obligatorio con la Ley del levirato—. No obstante, Onán sabía que aquella descendencia nunca sería suya y por ello «trillaba dentro pero sembraba fuera»; es decir, aunque tenía relaciones sexuales con Tamar a menudo, practicaba el coitus interruptus, literalmente ‘coito interrumpido’, eyaculando fuera de la vagina de su cuñada. De esta manera, evitaba tener que mantener hijos que no llevarían su propio apellido e impedía que la herencia de su padre se repartiera. Por este pecado Dios hizo que la Tierra se lo tragara.
Para lograr una descendencia propia, Tamar hizo que el patriarca Judá tuviera relaciones sexuales con ella disfrazándose de prostituta sagrada, llamadas q’desháh en contraposición a las prostitutas laicas.
Con el paso de los años, el significado ha ido variando y hoy en día es sinónimo de masturbación. Otro frecuente eufemismo generado por esta historia es “mal de Onán”.

Las Técnicas De Los Hombres:

Existen variantes en la masturbación. La mayoría de los hombres se masturban agarrando el pene con la mano, moviéndola de arriba hacia abajo o de atrás hacia adelante, según la postura del individuo. Otros no utilizan toda la mano sino que agarran la zona del frenillo entre los dedos índice y medio, y el pulgar por el otro lado. Otra técnica es emplear las dos manos en el pene. Otros sólo frotan su pene con una mano y con la otra se estimulan los testículos o pezones, entre otras partes del cuerpo.
Los hombres no circuncidados, no suelen necesitar el uso de lubricantes, porque el prepucio ya mitiga los efectos del roce directo por sí solo, aunque los hay que los emplean para añadir sensaciones a su actividad. El uso de lubricantes es más frecuente entre los hombres que tienen su pene circuncidado, con el fin de facilitar el deslizamiento de la mano sobre el glande.
Existen artilugios eléctricos y mecánicos para que los hombres se masturben: muñecas inflables, vaginas artificiales, bombas de vacío, etc. También pueden utilizar vibradores, concentrando su actividad sobre el frenillo.

Extensión de la masturbación:

Prácticamente toda la población sana se masturba desde edades tempranas hasta el final de su vida, si su salud se lo permite. Se han visto con ecografías a fetos de ambos sexos masturbándose en el seno materno.



El análisis de las estadísticas arrojan como cifra probable de hombres que se masturban la del 92% o 94%. Para las mujeres, los datos son más inseguros por la conocida inhibición femenina a la hora de reconocer esta práctica. Pero del estudio de las diferentes cifras manejadas por los investigadores, se sabe que se masturban entre el 85% y el 93% de las mujeres, en conjunto. Si el análisis se centra sólo en las mujeres orgásmicas, y lo es el 90% de la población femenina, se encuentra que se masturban entre el 91% y el 99% de ellas, prácticamente todas.1 Sin embargo, otras fuentes indican que el número de mujeres orgásmicas podría ser mucho menor. Según el Journal of the American Medical Association, un 43% de las mujeres americanas siguen padeciendo disfunciones que les impiden alcanzar el orgasmo.

La masturbación a lo largo de la historia:

La medicina moderna reconoce que la masturbación no produce daños significativos a corto o largo plazo, y la considera una práctica normal, incluso antiestresante.
A lo largo de la historia, sin embargo, siempre hubo voces que afirmaron que la masturbación era un acto inmoral. La base de tal criterio residiría, según esas voces, en que la masturbación impediría que la especie humana se mantuviera viva sobre el planeta por la emisión improductiva de semen en el caso de la masculina. Y en el caso de la masturbación femenina se afirmaba que si las mujeres se masturbaban podrían alejarse de los hombres por preferir autocomplacerse.
No fue hasta el siglo XVIII que al supuesto “daño moral” que ocasionaría la masturbación se añadió el “daño físico”: comenzó a decirse que la masturbación, además de condenar las almas, ocasionaba un sinnúmero de enfermedades. Se idearon muchos métodos para descubrir a los niños y niñas masturbadores y se crearon numerosos remedios contra la masturbación. Algunos de ellos incluían: circuncisión sin anestesia, guantes ásperos, aparatos especiales que impedían acceder a los genitales, descargas eléctricas, tratar los genitales con ortigas, o extirparlos quirúrgicamente.
En décadas posteriores, el terrorismo psicológico reemplazó a las otras medidas. Por ejemplo, se decía a los niños que si se masturbaban les crecerían pelos en las manos, la cara se les volvería verde, se les secaría el pene o elclítoris, se volverían locos, les saldrían granos en la cara… En los EE. UU. y otros países angloparlantes, se comenzó a practicar de forma rutinaria la circuncisión neonatal debido a un supuesto efecto preventivo contra la masturbación y la clitoridectomía a las chicas que eran descubiertas haciéndolo. Esta última se abandonó bien entrados los años treinta, pero la circuncisión neonatal de los varones se sigue practicando.

Afirmaciones populares acerca de la masturbación:

Según explica el psiquiatra español Jesús Ramos Brieva, existen diversos prejuicios en la cultura popular en relación con la masturbación:
Los hombres se masturban más.
Suele afirmarse que los hombres se masturban con una frecuencia semanal, que es el doble de veces la de las mujeres. Pero existen investigaciones que demuestran que los hombres mienten sistemáticamente en las encuestas sexuales exagerando la frecuencia con la que acuden al autoerotismo, mientras que las mujeres mienten en sentido contrario, minimizando la frecuencia (es típica la respuesta femenina de hacerlo una vez al mes). Si corregimos las afirmaciones de unos y otros, como han realizado algunas investigaciones serias, los datos tienden a converger: así, hombres y mujeres se masturban con una frecuencia similar.

Los hombres comienzan a masturbarse antes que las mujeres:

 

Según los estudios recopilados por Ramos Brieva, tampoco es cierto que los hombres se inicien en la masturbación antes que las mujeres por tener un órgano sexual tan “evidente” y que tienen que tocarse a diario por razones fisiológicas e higiénicas.
Está demostrado que hay más mujeres que hombres que se inician en la masturbación antes de los 10 años de edad. Lo hacen así entre el 20% y el 42% de las mujeres, al menos, y entre el 3% y el 13% de los hombres. También hay un 42% a 52% de mujeres que comienzan a hacerlo, como los hombres, durante la adolescencia. Por eso, las mujeres aprenden a masturbarse espontáneamente con mayor frecuencia que los hombres (lo hacen siendo más niñas y sin haber hablado con nadie del tema), quienes suelen iniciarse más tarde, tras hablar con sus compañeros o leer sobre el tema (mujeres: entre el 57% y el 62%; hombres: 28%)

Las personas dejan de masturbarse cuando inician relaciones sexuales:

Según los estudios citados en la obra, los hombres y las mujeres continúan masturbándose después de establecer relaciones de pareja. Incluso aunque tales relaciones sean satisfactorias, el 75% de los varones y el 75% al 91% de las señoras emparejados continúan haciéndolo.
Se ha observado que mientras la frecuencia con la que los hombres emparejados acuden a la masturbación disminuye desde el momento que comienzan a tener relaciones sexuales y sigue descendiendo con el paso del tiempo, en las mujeres la frecuencia se mantiene igual o aumenta en la mayoría de los casos, sobre todo entre las que son más jóvenes. Esta idea contradice, igualmente, la afirmación popular.



Quienes se masturban se aíslan socialmente:

El psiquiatra Jesús Ramos niega este supuesto, concluyendo que la masturbación no produce aislamiento, habiéndose comprobado que la mayoría de los seres humanos se masturban y tienen relaciones sexuales con normalidad.
Otras fuentes explican que en las personas aisladas que no saben relacionarse con los demás se desarrolla la masturbación como forma de satisfacción sexual al no tener la oportunidad de desarrollar la actividad sexual que apetece compartir con otras personas, al no ser capaces de relacionarse con esas personas.

Cinco inesperados beneficios para la salud de la masturbación:

El 94% de los hombres y el 85% de las mujeres reconoce que se masturba habitualmente. Entre ellos, casi la mitad admite hacerlo a diario. Superados viejos mitos que convirtieron una práctica natural en algo pecaminoso, la medicina sostiene que la práctica del onanismo brinda grandes beneficios para la salud. Y si es una al día, como la Micebrina, mejor que mejor.
 “la masturbación es una práctica que ayuda mucho porque se aprende a conocer el propio cuerpo y las cosas que más gustan, también sirve para mantener el sistema en marcha. Se eyacula antes porque no hay ningún pensamiento negativo que interfiera en el viaje de las sensaciones hacia la médula espinal, todo fluye como tiene que ser. El abandono es perfecto y masturbarse una vez al día es lo menos que puede hacerse. Y tampoco es verdad que si te masturbas pierdes las ganas, es al contrario, te dan más. Se pierden las ganas cuando no se hace nada”



 1. Previene el cáncer

Un estudio australiano de 2012 concluyó que los hombres que eyaculan más de cinco veces por semana tienen un tercio menos de probabilidad de desarrollar cáncer de próstata. Las toxinas que causan la enfermedad se acumulan en tu tracto urogenital y cuando eyaculas, expulsas los invasores fuera de tu cuerpo.

2. Incrementa la potencia sexual

A medida que envejeces vas perdiendo tono muscular… también ahí abajo. La práctica regular del sexo o de la masturbación potencia los músculos de tu suelo pélvico para prevenir la disfunción eréctil y la incontinencia. Según la sexóloga clínica Gloria Brame, citada en Men’s Health, la masturbación “mantiene el ángulo de erección”, y debe practicarse de 3 a 5 veces por semana para conseguir un resultado sólido como una roca.

3. Te ayuda a durar más

Al contrario de lo que afirma la sabiduría popular, la masturbación es un buen entrenamiento para el sexo en compañía. Ava Cadell, fundadora de loveologyuniversity.com, recomienda prolongar poco a poco la paja para mitigar la eyaculación precoz: “Si sólo duras dos minutos, intenta que sean tres la próxima vez. Cuenta cuántas sacudidas necesitas para eyacular: si alcanzas  50, intenta llegar a 60”. La mayoría de los hombres, concluye Cadell, son capaces de duplicar las sacudidas en sólo un mes.


4. Potencia tu inmunidad

La eyaculación aumenta los niveles de la hormona cortisol, según explica en MensHealth Jennifer Landa, especialista en terapias hormonales. El cortisol, a pesar de su mala fama como hormona vinculada al estrés, también ayuda en pequeñas dosis a regular y mantener tu inmunidad. “La masturbación puede puede producir el entorno adecuado para fortalecer el sistema inmune”, asegura Landa.



5. Mejora tu estado de ánimo

Masturbarte libera un río de neuroquímicos que producen bienestar, como la dopamina y la oxitocina, que elevan tu espíritu, potencia tu satisfacción y activa los circuitos de recompensa de tu cerebro. “Un orgasmo es el subidón de dopamina más potente que conocido, al margen de las drogas. Un escáner cerebral de alguien durante el orgasmo recuerda al de un adicto a la heroína”, afirma Brame.
Además de las cinco señaladas por la publicación masculina, hay una sexta razón de peso nada desdeñable: si te masturbas y te abstienes de practicar la caídita de Roma esquivas una infinidad de enfermedades de transmisión sexual…

6 comentarios:

  1. Soy casado, tengo 50 años, relaciones sexuales muy satisfactorias con mi esposa, pero me encanta masturbarme. Lo hago casi a diario. El día que toca sexo con mi esposa me reservo y no me masturbo. También me masturbo a veces con un amigo y es muy satisfactorio para los dos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Rafael, me resulta interesante tu comentario. Te diré que yo también estoy casado, tengo 37 años y soy muy feliz en mi vida matrimonial pero eso no quita para que tenga mis fantasías. Dispongo de un amiguete con el que practico todo lo imaginable, con sus 23 años no ha tenido más esperiencias y placeres que lo que yo le facilito.

      Eliminar
  2. La masturbacion es salud lo mejor del mundo no tiene nada que ver con la masturbación femenina,somos unos privilegiados de la naturaleza por este GRANDIOSO placer ,yo me masturbo dia si y día tambien .En los hombre es una necesidad fisiológica de evacuar las gónadas es lo mismo que evacuar la vejiga o los intestinos,es una tercera necesidad que la mujer no la tiene,es cierto que esta necesidad està provocado por la testosterona que no es igual en todos los hombres,por genetica los hay que producen mas testosteronas que otros ,tienen y deben masturbarse mas veces os lo recomiendo es lo mas sano en los hombres y hacerlo junto con amigos que aun sera mayor el placer como en la Grecia antigua...saludos

    ResponderEliminar
  3. Ahí va una de mis prácticas:me suelo pajear hasta que estoy a punto de correrme, luego paro y dejo que salga el semen a mi mano ( ojo,no es la corrida) y lo saboreo y me lo trago.Como no me he corrido sigo hasta volver a repetir la jugada.Al final es un orgasmo sin leche porque ya antes me la he bebido toda.Salud!!!!

    ResponderEliminar
  4. Que Delicioso,yo también hago eso mismo. Saboreo mi propio semen y me lo trago mientras me sigo masturbando. Mmm que rico . También me gusta masturbar a mi novio y beberme su semen .

    ResponderEliminar
  5. Eso es delicioso. Tragar semen propio o de otro hombre

    ResponderEliminar